
"CENICIENTA NO ESCARMIENTA"
¿Se acuerdan de Cenicienta
esa pequeña harapienta
cuyas hermanas mugrientas
la trataban de sirvienta?...
Pues bien, una vez casada
con el príncipe y mudada
a su palacio en Posadas
no cambió nada de nada.
Se le metió en la cabeza
el furor de la limpieza
y sale a barrer las piezas
con su traje de princesa.
Por la mañana temprano
con un cepillo en la mano
rasquetea a los enanos
del jardín y a los gusanos.
Que salen a ver que pasa.
Los lleva a la terraza
para sacarle la grasa
con un trocito de gasa.
Limpia ventanas, pisos
con el piolín de un chorizo
fabricado por un suizo
coloradito y petizo.
Lava ropa, seca platos,
lustra botas y zapatos,
por la tarde baña patos
mientras encera a los gatos.
El príncipe Sinforoso
se empezó a poner nervioso
cuando el se pone mimoso
ella se va a planchar osos.
Y es probable que algún día
le diga: "Querida mía...
no soporto esta manía
vete a bañar a tus tías"...
GUILLERMO SAAVEDRA.
Escuchamos y dibujamos: Grupo 1-2-3.